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Resumen del capítulo
Jesús ora al Padre por su glorificación, por la santificación de los discípulos y por la unidad de todos los que creerán. Es la oración sacerdotal del Sumo Sacerdote antes de entregarse.
Índice de partes
Interpretación por partes
1
Glorificación y vida eterna
Jesús alza los ojos al cielo: «Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo para que el Hijo te glorifique a ti.» A los que le diste les diste también vida eterna. «Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien enviaste.» He glorificado tu nombre en la tierra; ahora, Padre, glorifícame junto a ti con la gloria que tenía contigo antes que el mundo existiera. Aquí se despliega el misterio trinitario: el Hijo glorifica al Padre y el Padre al Hijo en la misma vida eterna. La hora de la cruz es, paradójicamente, hora de gloria, porque en ella se revela el amor de Dios hasta el extremo.
2
Oración por los discípulos enviados al mundo
Manifesté tu nombre a los hombres que me diste del mundo. Te ruego, no por el mundo, sino por los que me diste, porque son tuyos. «Yo no ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del Maligno.» Conságralos en la verdad: tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, yo los he enviado al mundo. Por ellos me consagro a mí mismo, para que también ellos sean consagrados en la verdad. La Iglesia no se retira del mundo, pero tampoco se diluye en él. El discípulo permanece en la verdad revelada y es enviado como testigo. La santidad no es evasión, sino misión.
3
Oración por la unidad de la Iglesia
«No ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos.» Que todos sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, les he dado, para que sean uno como nosotros somos uno. Que el amor con que me amaste esté en ellos, y yo en ellos. Este pasaje es piedra angular de la eclesiología y del ecumenismo católico: la unidad visible de los creyentes es signo de la misión divina de Jesús. La división escandaliza y debilita el testimonio. La unidad no es uniformidad humana, sino comunión en el Padre y en el Hijo por el Espíritu.
Personajes principales
Jesús, el Padre, discípulos, futuros creyentes
Lugares mencionados
Jerusalén, antes de Getsemaní
Contexto histórico
Última oración de Jesús antes de salir al huerto. En el judaísmo del templo, el sumo sacerdote intercedía por el pueblo en el Yom Kippur. Juan presenta a Jesús como sacerdote que ofrece no animales, sino su propia vida.
Contexto religioso
La unidad de los creyentes refleja la comunión del Padre y del Hijo. La vida eterna es conocer al único Dios verdadero y a Jesucristo enviado por él. La santificación de la Iglesia ocurre por la verdad y la misión en el mundo.
Versículos clave
Vida eterna
Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien enviaste. Conocer a Dios es relación viva, no mera información.
En el mundo, no del mundo
No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del Maligno. El cristiano vive en la sociedad sin adoptar su lógica contraria al Evangelio.
«Que todos sean uno»
Que sean uno como nosotros somos uno. La unidad de la Iglesia manifiesta al mundo la misión del Hijo enviado por el Padre.
Oración sacerdotal de Cristo
Jesús intercede como Sumo Sacerdote por la Iglesia. Su oración sostiene la misión apostólica y la santificación de los discípulos en la verdad.
La Trinidad revelada
La comunión del Padre y del Hijo es modelo de la unidad eclesial. es texto clave para la fe trinitaria y la misión de la Iglesia.