Apologética

Movimientos y doctrinas

Panorama histórico y doctrinal de las principales ramas cristianas, sectas, herejías del pasado y otras religiones. Aquí se aprende el contexto; en Apologética se profundiza el debate argumentado tema a tema.

Cristianismo histórico

La Iglesia católica como referencia de plenitud de la fe, y la separación de la Ortodoxia oriental en el siglo XI.

Ramas del protestantismo

Movimientos surgidos de la Reforma del siglo XVI y sus desarrollos posteriores: luteranos, reformados, anglicanos, bautistas, pentecostales y más.

Protestantismo (visión general)

El protestantismo designa el conjunto de movimientos cristianos surgidos de la Reforma del siglo XVI, que criticaron prácticas y doctrinas de la Iglesia católica medieval y propusieron regresar a la Escritura como norma suprema de fe. Aunque muy diverso, comparte tendencias comunes: rechazo del primado papal, negación de varios sacramentos católicos y énfasis en la fe personal y la lectura bíblica. La Iglesia católica reconoce en los reformadores el anhelo de renovación, pero considera que la ruptura dañó la unidad visible de la Iglesia fundada por Cristo.

Siglo XVI en adelante

Luteranismo

El luteranismo nace del movimiento de reforma iniciado por el agustino Martín Lutero, que criticó la venta de indulgencias y la teología de la meritoriedad humana. Sus iglesias se rigen por la Confesión de Augsburgo y enfatizan que el hombre se justifica solo por la fe, sin obras previas, aunque la fe viva produce buenas obras. Es la confesión protestante histórica más antigua y numerosa en Europa del Norte. La Iglesia católica reconoce en Lutero un profundo sentido de la gracia, pero considera que su ruptura con la sucesión apostólica y varios de sus principios doctrinales alejaron a sus seguidores de la plenitud de la fe.

Desde 1517

Calvinismo (tradición reformada)

El calvinismo, también llamado tradición reformada, sigue la teología sistematizada por Juan Calvino en Ginebra y expresada en confesiones como la de Westminster y la de Heidelberg. Enfatiza la soberanía absoluta de Dios, la predestinación y una vida cristiana disciplinada bajo la Palabra. Sus iglesias suelen organizarse presbiterianamente y han influido profundamente en la cultura de Escocia, Países Bajos y América. La Iglesia católica critica su comprensión de la predestinación y la reducción sacramental, aunque reconoce su seriedad bíblica y moral.

Desde la década de 1530

Anglicanismo

El anglicanismo surgió cuando la Iglesia de Inglaterra se separó de Roma bajo Enrique VIII, inicialmente por cuestiones dinásticas más que teológicas. Con el Libro de Oración Común y los Artículos de Religión, desarrolló una identidad via media entre catolicismo y protestantismo, conservando episcopado, liturgia y cierta continuidad patrística. Hoy la Comunión Angicana es global y muy diversa internamente. La Iglesia católica considera válida la sucesión episcopal en muchas líneas anglicanas, pero sostiene que la falta de comunión con el Papa impide reconocer plenitud eclesial.

Desde 1534 (Acto de Supremacía); desarrollo confesional posterior

Bautistas

Los bautistas forman una familia de iglesias congregacionales que insisten en el bautismo de creyentes adultos por inmersión, la autoridad suprema de la Escritura y la separación de Iglesia y Estado. Surgieron del calvinismo y del independientismo inglés del siglo XVII, rechazando el bautismo infantil y la estructura episcopal. Hoy existen bautistas confesionales, evangélicos, misioneros y pentecostales. La Iglesia católica sostiene que el bautismo infantil es apostólico y necesario para incorporar a los niños al pacto de gracia.

Siglo XVII en adelante

Metodismo

El metodismo nació como movimiento de renovación espiritual dentro de la Iglesia de Inglaterra, liderado por los hermanos Wesley, que enfatizaban la santidad de vida, la gracia preveniente y la predicación en campo abierto. Con el tiempo se convirtió en denominación propia con episcopado metodista y fuerte énfasis en disciplina, caridad y perfección cristiana. Es especialmente numeroso en Estados Unidos, Inglaterra, Corea y África. La Iglesia católica aprecia su preocupación por los pobres y la formación moral, pero discrepa de su eclesiología y sacramentalidad reducida.

Desde la década de 1730; como denominación independiente desde el siglo XVIII

Pentecostalismo

El pentecostalismo es un movimiento cristiano que enfatiza la experiencia del Bautismo en el Espíritu Santo, manifestada ordinariamente mediante carismas como lenguas, profecía y sanación. Nació en el Avivamiento de la Calle Azusa en Los Ángeles (1906) y hoy es una de las formas de cristianismo de más rápido crecimiento en el mundo, especialmente en el Global Sur. La Iglesia católica reconoce la acción del Espíritu Santo fuera de sus fronteras, pero distingue entre carismas auténticos y excesos, y mantiene que la plenitud sacramental y apostólica permanece en la Iglesia católica.

Desde 1906 (Avivamiento de la Calle Azusa); raíces en movimientos de santidad del siglo XIX

Anabaptismo

El anabaptismo surgió en la «Reforma radical» del siglo XVI, rechazando el bautismo infantil, el servicio militar, el juramento y la unión de Iglesia y Estado. Sus seguidores buscaban restaurar una Iglesia de discípulos voluntarios, separada del mundo y fiel al Evangelio sin coerción política. Fueron perseguidos por católicos y protestantes magisteriales. Hoy sobrevive principalmente en mennonitas, amish, hermanos en Cristo y comunidades afines. La Iglesia católica considera erróneo el rebautismo y valora la responsabilidad personal, pero no la separación completa de la Iglesia visible fundada por Cristo.

Desde la década de 1520 (Reforma radical)

Sectas y movimientos modernos

Grupos restauracionistas o de origen relativamente reciente que rechazan la Iglesia católica y suelen reclamar una «pureza» bíblica propia.

Testigos de Jehová

Movimiento restauracionista fundado en el siglo XIX que rechaza la Trinidad, la divinidad plena de Cristo y la continuidad histórica de la Iglesia católica. Se organiza bajo la Watch Tower Bible and Tract Society y predica de casa en casa con una interpretación propia de la Biblia.

Siglo XIX–XX (1870 en adelante)

Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Movimiento restauracionista que afirma que la Iglesia verdadera se perdió y fue restablecida por revelaciones dadas a Joseph Smith. Añade libros sagrados como el Libro de Mormón y enseñanzas sobre la naturaleza de Dios, la familia eterna y la exaltación que divergen del credo católico y del cristianismo histórico.

Siglo XIX (1830 en adelante)

Adventismo del Séptimo Día

Movimiento cristiano que surgió del llamado Gran Desilusión de 1844 y enfatiza la observancia del sábado, el retorno visible de Cristo y la autoridad de Ellen G. White como profetisa. La Iglesia Adventista del Séptimo Día es su principal denominación, con una fuerte red educativa y sanitaria.

Siglo XIX (1844 en adelante)

Ciencia Cristiana

Movimiento fundado por Mary Baker Eddy que interpreta el cristianismo a través de la «ciencia mental» y la primacía de lo espiritual sobre lo material. Su lectura de la Biblia, recogida en Ciencia y Salud con llave en las Escrituras, niega la realidad última del mal, la enfermedad y la materia.

Siglo XIX (1879 en adelante)

Unificación (movimiento de Sun Myung Moon)

Movimiento religioso fundado por Sun Myung Moon que se autoproclama restauración del cristianismo mediante un «tercer Adán». Combina elementos cristianos, orientales y una fuerte organización empresarial y política, con énfasis en bendiciones matrimoniales masivas y la construcción del Reino de Dios en la tierra.

Siglo XX (1954 en adelante)

Herejías históricas

Corrientes del pasado que la Iglesia discernió como apartadas del depósito apostólico: gnosticismo, arrianismo, pelagianismo y otras.

Gnosticismo

Conjunto de corrientes que mezclaban elementos cristianos con cosmologías dualistas y salvación por conocimiento secreto (gnosis). Consideraban la materia mala o inferior y al Dios creador del Antiguo Testamento como distinto del Dios supremo revelado por Cristo.

Siglos II–IV (con raíces anteriores)

Arrianismo

Doctrina que negaba la consustancialidad del Hijo con el Padre, enseñando que «hubo un tiempo en que el Hijo no era». Fue condenada en el Concilio de Nicea I (325) y reafirmada en Constantinopla I (381), dando lugar al Credo niceno-constantinopolitano.

Siglo IV (318–381, con ecos posteriores)

Pelagianismo

Corriente que minimizaba el pecado original y exageraba la capacidad humana para hacer el bien sin gracia interior. Fue combatida por San Agustín y condenada en concilios como los de Cartago y Mileto, y más tarde en el Concilio de Orange (529).

Siglo V (con antecedentes y variantes posteriores)

Nestorianismo

Corriente asociada a Nestorio que separaba excesivamente las naturalezas divina y humana en Cristo, resistiendo llamar a María Theotokos (Madre de Dios). Fue condenada en el Concilio de Éfeso (431). La Iglesia de Oriente, históricamente llamada «nestoriana», mantiene tradiciones litúrgicas propias.

Siglo V (428 en adelante)

Albigensismo (catarismo)

Movimiento dualista conocido como catarismo que enseñaba dos principios eternos —bien y mal— y despreciaba la materia, el matrimonio y los sacramentos de la Iglesia. Fue combatido con predicación, el Concilio de Letran IV y, finalmente, la cruzada albigense y la Inquisición.

Siglos XII–XIII

Iconoclastia

Movimiento que prohibió el culto y, en su forma extrema, el uso de imágenes sagradas en el culto cristiano, por temor a idolatría. Fue rechazado en el Concilio de Nicea II (787) y definitivamente tras el triunfo de la Ortodoxia en 843, la «Triunfo de la Ortodoxia».

Siglos VIII–IX (726–843, con antecedentes y ecos posteriores)

Otras religiones

Judaísmo rabínico, islam y otras tradiciones con las que la Iglesia dialoga y distingue la fe en Cristo.

Judaísmo rabínico

Forma del judaísmo que sobrevivió y se reorganizó tras la destrucción del Templo de Jerusalén (70 d.C.), centrada en la Torá, la sinagoga y la interpretación rabínica (Mishná, Talmud). Para los católicos, el pueblo judío conserva la alianza irrevocable de Dios (cf. Rm 11,29) y permanece como testigo de la revelación del Antiguo Testamento, aunque no reconoce a Jesús como Mesías.

Siglo I d.C. — presente

Islam

Monoteísmo abrahámico fundado en la revelación del Corán a Mahoma, con énfasis en la sumisión (*islām*) a Dios único (Alá). Reconoce a Jesús como profeta, no como Hijo de Dios, y presenta el Corán como mensaje final. La Iglesia Católica estima la fe sincera de muchos musulmanes y dialoga con respeto (Nostra aetate 3), proclamando sin embargo que la salvación se cumple plenamente en Jesucristo.

Siglo VII — presente

Budismo

Tradición espiritual fundada por el Buda en la India antigua, orientada a superar el sufrimiento mediante la iluminación y la extinción del deseo (*nirvana*). No es teísta en el sentido abrahámico: no adora a un Creador personal. Para la Iglesia Católica, el diálogo con budistas puede enriquecer la reflexión sobre la compasión y la renuncia, pero la fe cristiana confía en un Dios personal que salva por Jesucristo resucitado.

Siglo V a.C. — presente

Hinduismo

Familia religiosa diversa arraigada en la India, sin fundador único ni credo uniforme, que abarca textos védicos, filosofía, devoción (*bhakti*), ritual y caste. Para la Iglesia Católica, el hinduismo representa una búsqueda profunda de lo sagrado, pero sus visiones de lo divino, del yo y de la liberación (*moksha*) difieren radicalmente de la fe en el Dios trinitario revelado en Jesucristo.

Milenios antes de Cristo — presente